Es frecuente después de realizar actividad física intensa, sentir cierto grado de fatiga.
Pero no os equivoqueis: una cosa es la fatiga muscular y otra es el cansancio, que sí es necesario para progresar. Si un deportista cree que su nivel de fatiga esta acorde a la intensidad de su entrenamiento y acepta que para mejorar su rendimiento es necesario tener esas sensaciones de cansancio, la alteración psicológica que se genera es mínima. Pero, si durante un tiempo prolongado cree que es excesivo, puede tener consecuencias negativas en su rendimiento.
"Sufro fatiga muscular todos los días" explica Jeferson Pérez, tres veces campeón mundial en marcha,"los atletas no dejamos nunca de entrenar, hay que aprender a autorregularse y hacer una planificación de los entrenamientos. El músculo tienen que estar al 100%, por eso es necesario llegar a la fatiga, para mejorar y avanzar, si no te cansas, no mejoras".
Según un estudio elaborado por Radio Salil en colaboración con el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat, los dos hechos que más contribuyen a que aparezca la fatiga muscular durante el ejercicio físico son:
- la disminución de la ingesta de hidratos de carbono almacenados en forma de glucógeno en el organismo
- la deshidratación por la pérdida, a través del sudor, de agua y electrolitos.
En la dieta del deportista es aconsejable que al menos el 50% de las calorias de la dieta procedsn de los hidratos de carbono, esto se puede conseguir incluyendo en cada comida principal, con una combinación adecuada de alimentos ricos en hidratos de carbono, así como mantener una adecuada hidratación durante todo el día, es decir, antes, durante y después del esfuerzo físico que se realice.
"Siempre ha habido fatiga muscular en el deporte porque cuando un deportista se pone metas siempre intenta superarlas llevando su cuerpo a sus propios límites.
No hay comentarios:
Publicar un comentario